
1. Puente de San Pablo
Uno de los puentes más emblemáticos de la ciudad, de hierro y madera. Actualmente reformado pero recuerdo como hace no mucho, el puente era completamente de madera y crujía bajo tus pies con muchos de los tablones rotos. Una auténtica aventura. Disfruta de las vistas a las Casas Colgadas y el impresionante Parador de Cuenca, antiguo Convento de San Pablo.

¡Ojo al turista!
Las casas son Casas Colgadas y no Colgantes... los conquenses se enfadan mucho con este fallo tan común.
2. Casas Colgadas
Si si, Colgadas y no “Colgantes” los conquenses se enfadan mucho porque la mayoría de los turistas se confunden. El origen de estas singulares casas es que la ciudad llegó a crecer tanto en el siglo XV que se plantaron construir en las paredes de las rocas. Las más emblemáticas son las tres que hay según cruzamos el puente. No os olvidéis de aprovechar en entrar en el Museo de Arte Abstracto, una de las tres mencionadas, además es completamente gratuito.

3. Plaza Mayor
Un lugar dónde darle rienda suelta a tu gusto por la fotografía, con su peculiar fachada del Ayuntamiento y casas de colores a los lados de la plaza. Aprovecha para degustar sus sabrosos platos más típicos.
4. Catedral de San Julián y Santa María
Situada en su Plaza Mayor y construida sobre una antigua mezquita árabe, con una peculiar mezcla de tres estilos muy diferentes que son el barroco, neogótico y gótico. Impresionante su fachada con las escaleras de acceso, en un alto de la plaza. Pero sin duda lo más particular es su interior, por su tamaño y vidrieras.
El milagro de la luz
Dos veces al año, del 19 al 22 de mayo y del 25 al 28 de julio, los rayos del sol se alinean con la girola, las vidrieras y el óculo, impactando sobre el arca donde reposan los restos de san Julián, patrón de Cuenca, y el cuadro de la Resurrección de Cristo.
5. Castillo
Puede que llamarlo Castillo sea muy positivo, pero sobre las ruinas de lo que quedó de este castillo podrás disfrutar de las mejores vistas de la ciudad sin duda alguna.

La leyenda del Cristo del Pasadizo
Esta leyenda es muy popular entre los conquenses pero muchos turistas se van sin conocerla. Julián, un apuesto mozo de familia pobre, se enamora de Inés, de familia adinerada. Sus padres se oponen y él parte a las guerras de Italia para ganar fortuna, prometiéndose fidelidad frente al Cristo del Pasadizo. Con los meses Inés conoce a Lesmes. Cuando Julián regresa y los descubre, se bate en duelo con Lesmes, quien lo atraviesa con su espada e intenta huir, pero muere al desnucarse en una caída. Inés, llena de culpa, se recluye en el Convento de las Petras.
6. Torre Mangana
La Torre con su reloj se ve desde gran parte de la ciudad. Construida sobre un alcázar árabe. Lamentablemente sólo puede visitarse su exterior.
7. Calle Carretería
Es sin duda su arteria principal, llena de comercios y restauración. En una de las calles que van a la derecha podemos acceder al bonito Parque de San Julián para disfrutar de un paseo tranquilo.
8. Ventano del Diablo y Ciudad Encantada o Las Torcas de los Palancares y Lagunas de la Cañada del Hoyo.
Cuenca no es sólo su ciudad, es su entorno natural, su paisaje con las hoces del río, su gastronomía. No muy lejos de la capital, si disponemos de al menos un día más podemos visitar el Ventano del Diablo, un ventanal natural o cueva de roca con vistas al río Júcar y su cauce por una garganta muy angosta. Es de visita gratuita y recomendadisima.

No muy lejos de allí tenemos la famosa Ciudad Encantada, un parque Natural que estaba inundada por el mar Thetis que al ser agua tranquila depositó sales como el carbonato cálcico. Al retirarse el mar con la piedra caliza del lugar, la erosión del agua, el viento y el hielo se formaron estas características formaciones de piedra caliza con muchas formas diferentes.
¿Por qué son rosas las lagunas?
Las lagunas de la Cañada del Hoyo adquieren un llamativo color rosado en ciertas épocas del año gracias a unas bacterias llamadas cromatiales.
Si lo que preferís es naturaleza en estado puro, os recomendamos visitar las famosas Torcas de lo Palancares. Un parque natural con más de 30 Torcas, que son depresiones en terreno calcáreo de mucha profundidad y las cuales pueden estar secas o con agua dulce, las Lagunas de la Cañada del Hoyo. La más espectacular por tamaño es la del Lobo.

No te vayas sin probar sus famosos platos gastronómicos como los zarajos, el morteruelo, el ajo arriero... un buen sitio para disfrutarlos es en la Bodeguilla de Basilio, como en casa.



