En esta guía te contamos qué ver en Pontevedra ciudad, cómo moverse por la costa de Sanxenxo y O Grove, y cómo organizar la visita a la Isla de Ons, la Isla de Arousa y Combarro, incluyendo el que para nosotros fue el atardecer más impresionante del viaje: el Cabo de Home.
Las 6 cosas que ver y hacer en Pontevedra y las Rías Baixas
1. Perderse por el casco histórico de Pontevedra
Comenzamos nuestra ruta en pleno centro histórico con su Capilla de la Virgen Peregrina, que como particularidad tiene una planta de forma circular, única en su estilo.

¿Sabías que...?
¿Sabíais que Pontevedra era tierra objetivo de temibles piratas? Y es que siempre ha sido una tierra de pescadores rica en pesca, y esto atraía a muchos piratas que venían a saquear los bienes de sus ciudadanos.
En la misma Plaza de la Peregrina nos topamos con El Loro Ravachol, un monumento muy significativo que se ha convertido en toda una mascota para los ciudadanos de Pontevedra.

Continuamos hacia la Plaza de la Ferrería, donde destaca el Convento de San Francisco y sus preciosos jardines que puedes visitar gratuitamente. Más adelante, recorriendo sus calles, llegarás a las Ruinas de Santo Domingo, una antigua iglesia de la que queda su imponente estructura.


Seguimos recorriendo la ciudad y nos encontramos con la Iglesia de San Bartolomé, particular por su estilo barroco italiano, una de las pocas de este estilo en toda Galicia. Llega hasta la Plaza de la Leña, uno de nuestros rincones favoritos por su encanto y ambiente, repleta de terrazas donde degustar el famoso pulpo a feira y otras delicias gallegas.


Dónde comer pulpo en Pontevedra
En la Plaza de la Leña no te puedes perder la Pulpería Casa Fidel. Un diez en atención, cantidad y calidad. A la entrada tienen la olla donde cuecen en directo el pulpo. Es un local pequeño, así que os aconsejamos que vayáis pronto.
Pasando por la Rúa de Sarmiento, te encontrarás con el monumento a Valle Inclán, escritor muy importante para la ciudad, donde se celebraban las tertulias literarias a las que solía acudir. Para terminar, la joya de la ciudad: la Basílica de Santa María la Mayor, de un imponente estilo gótico y uno de los monumentos que más nos gustó.


Tours y visitas guiadas en Pontevedra
Completa tu visita con un Free tour con guías locales muy informados, o si lo prefieres, este tour de misterios y leyendas de la ciudad te descubrirá datos que no sueles conocer haciendo turismo.
2. Disfrutar de los atardeceres en Sanxenxo y La Lanzada
En la zona estuvimos alojados en Sanxenxo, y es por eso que descubrimos bien su ciudad: su famosa playa del Silgar y su puerto deportivo y pesquero.


Pero la parte que más nos gustó fue la espectacular Playa de la Lanzada. Nos alojamos en un pequeño hotel playero familiar y pudimos disfrutar de los mejores atardeceres que hemos visto en la vida.

Muy cerca, en un enclave único, descubrimos la Ermita de la Lanzada y el Castro de la Lanzada, situados en un cabo con vistas al mar.

La leyenda de la Virgen de la Lanzada
La famosa leyenda cuenta que la Virgen de la Lanzada quitaba el mal de ojo. Para ello, la costumbre era asistir a tres misas, barrer tres veces alrededor de la ermita, dar tres vueltas completas o meter tres monedas en el cepillo de la Virgen.
3. Descubrir O Grove, la Isla de la Toja y Cambados
O Grove tiene un encanto especial: desde allí podrás descubrir cómo se realizan las bateas de mejillón con auténticos pescadores de la zona. No puedes irte sin parar a tomar una tapa de mejillones frescos, que aquí son de los mejores de toda Galicia. Hay múltiples rutas en barco desde su puerto de O Corgo, y nosotros te recomendamos esta completa experiencia.
En San Vicente de O Grove encontrarás el Monumento al Voluntario, homenaje a quienes ayudaron en la recogida de residuos tras el hundimiento del petrolero Prestige, que tan duramente golpeó a este pequeño pueblo de pescadores.


A tan solo 5 minutos en coche cruzando un puente tienes la Isla de la Toja, famosa por sus aguas termales y lujosos balnearios. Su gran particularidad es la Capilla de las Conchas, una pequeña iglesia completamente revestida de conchas de vieira.

No muy lejos está Cambados, capital del vino Albariño y uno de los pueblos más bonitos de las Rías Baixas. Su centro histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, merece un paseo tranquilo: el Pazo de Fefiñáns preside la plaza principal con una elegancia que no deja indiferente, y las ruinas de la Iglesia de Santa Mariña Dozo son uno de esos rincones que se te quedan grabados. Si tienes tiempo, una visita a alguna de sus bodegas de Albariño es casi obligatoria: el vino blanco con denominación de origen Rías Baixas tiene aquí su cuna.
Excursión por las Rías Baixas
Si dispones de poco tiempo, tienes una completa excursión de un día que visita Cambados, Combarro y la Isla de Arosa, o esta otra que incluye Pontevedra, Combarro, La Toja y una visita vinícola en Cambados.
4. Recorrer la Isla de Arousa
La Isla de Arousa fue un auténtico descubrimiento: es pequeña y fácil de recorrer en coche en poco tiempo, y cuenta con turismo para todos los gustos: cultural, senderismo y descanso en sus bonitas playas.
Comenzamos aparcando en el Puerto de Xufre, con el encanto propio de una isla de pescadores. Continuamos hacia el Mirador de Con Do Forno (también conocido como Mirador de O Santo), donde una pequeña subida de escaleras te lleva a las mejores vistas de la isla.



Punta Cabalo y su faro es otro punto de interés destacado desde donde podrás ver las típicas bateas de mejillones de la ría de Arousa. Si lo que buscas son playas, las de A Canteira o Area da Secada son preciosas y tranquilas, y a lo largo del camino encontrarás calitas donde darte un chapuzón.


Sabías que...
La Isla de Arousa perteneció primero al municipio de Vilanova de Arousa y más tarde al de Villagarcía de Arousa, hasta que en 1997 volvió a ser municipio independiente. La separa del continente un puente de más de 2 km de largo.
Si buscas naturaleza, tienes varias rutas de senderismo en el Parque Natural de O Carreirón, una zona de especial protección de aves con bosques de pinos, dunas, playas salvajes y marismas.
5. Explorar la Isla de Ons
Sin duda, la visita que más nos gustó de todo el viaje a Galicia. Cambiamos el plan inicial de visitar las Islas Cíes (hay que pedir permiso con al menos un mes de antelación) por la Isla de Ons, y fue una auténtica sorpresa.
Para llegar a la isla tienes varias compañías de ferry desde Portonovo y Sanxenxo. Necesitas solicitar plaza con antelación en la Xunta de Galicia y luego comprar tus billetes en la compañía que más te convenga; nosotros optamos por esta económica opción. Os recomendamos comprar los billetes por internet para ahorraros la comisión.
La isla cuenta con 4 rutas oficiales de senderismo indicadas con colores: Ruta sur (verde), del Faro (amarilla), Norte (azul) y del Castelo (rojo).

Comenzamos por las más cortas: la del Faro y la del Castelo. En el camino disfrutamos de la brisa y los increíbles paisajes, y pudimos ver al famoso lagarto arnal u ocelado, especie protegida propia de la isla.


Después de comer, hicimos las dos rutas más largas: Norte y Sur, que bordean la isla por ambos extremos. En total, más de 17 km sumando las 4 rutas, pero sin duda merecieron la pena.


Terminamos con un buen bañito en sus playas, como la preciosa Playa de Melide.

Cómo organizar la visita a la Isla de Ons
Coge el primer ferry y vuelve en el último para poder hacer senderismo y darte un baño. La autorización es válida para el día completo, así que tienes tiempo de sobra si organizas bien las rutas.
6. Visitar Combarro y el atardecer en el Cabo de Home
Si hay un pueblo con encanto en las Rías Baixas, ese es sin duda Combarro, destacado por sus famosos hórreos: construcciones en madera y piedra para guardar los alimentos y protegerlos de la humedad marina durante la subida de la marea.

Los Cruceiros de Combarro
En Combarro también destacan los particulares Cruceiros, representaciones en forma de cruz tallada en piedra con Cristo y la Virgen. Los de Combarro tienen una particularidad única: incluyen una piedra horizontal donde se sujetaba el ataúd antes de ser enterrado.

Para acabar la visita, pusimos rumbo al Cabo de Home, en el extremo sur de la península del Morrazo, y fue la mejor decisión del día. El acceso más recomendable es por la carretera que lleva hasta el aparcamiento junto al faro; desde allí, un camino señalizado de unos 20 minutos te lleva al mirador del cabo.
Antes de llegar al faro, merece la pena subir al Monte Facho para ver el Castro de Beróbriga, un yacimiento castreño con vistas que directamente quitan el aliento: las Islas Cíes aparecen en el horizonte recortadas sobre el Atlántico, y con buena visibilidad incluso se distinguen las playas de Vigo al fondo.


Al atardecer, la luz dorada tiñe los acantilados y el Atlántico se convierte en un espejo roto de colores naranjas y violetas. Llegad al menos 30 minutos antes de que se ponga el sol para encontrar sitio y disfrutarlo con calma. Es, sin duda, uno de los atardeceres más impresionantes de toda Galicia.
Para saber más sobre el turismo en las Rías Baixas, podéis consultar la web oficial de Turismo Rías Baixas.


