Qué ver y hacer en tu ruta por Santiago de Compostela y alrededores
1. Santiago de Compostela
Caminamos su casco histórico perdiéndonos y disfrutando de sus calles, que temprano por la mañana estaban bastante tranquilas. De vez en cuando saludábamos a algunos valientes que finalizaban el famoso Camino de Santiago, felicitándoles su hazaña.
Pasando por la Plaza de Cervantes, hasta llegar a la calle por la que se entra del Camino de Santiago.

Pasamos por el espectacular Monasterio de San Martín, cuya fachada no nos dejó indiferentes. Atravesamos la animada Plaza de Quintana, donde encontrarás muchas terrazas para tapear o tomarte un buen Albariño o Ribeiro.
Llegamos a la siempre concurrida Plaza del Obradoiro con la Catedral de Santiago de Compostela presidiéndola. Sin duda no puedes perderte su visita, aunque tendrás que guardar cola para el acceso al interior.

En la misma plaza tienes el Parador Nacional de Santiago de Compostela, el Palacio de Rajoy de estilo neoclásico francés, y el precioso Pazo de Fonseca, cuyo bonito patio interior puedes visitar de forma totalmente gratuita.

Continuamos perdiéndonos por las calles del centro, disfrutando de la gastronomía al paso, sobre todo en el popular Mercado de Abastos. Para finalizar y relajarnos, disfrutamos de un paseo por el Parque de La Alameda.
Sabías qué
Existe una leyenda de que el juego de la oca es un mapa encriptado del Camino de Santiago: cada casilla representa una etapa del camino, los puentes coinciden con los de la ruta y la casilla de la muerte se corresponde con el final de la tierra, Finisterre.
Tours en Santiago
Una de las mejores formas de descubrir la ciudad es con un guía local. Te recomendamos el Free tour de Santiago de Compostela o, si prefieres algo más completo, esta visita guiada con entrada a la Catedral que incluye el acceso al interior y los tejados.
2. Ría de Muros y Playa de Louro
Tras nuestra visita a Santiago, por la tarde tuvimos tiempo de conocer otra zona que nos enamoró: la ría de Muros. Por carretera pasamos por numerosos pueblos pesqueros con un encanto increíble, con casas de colores y playas de infarto.

Hicimos una breve parada en Muros y una simpática habitante nos recomendó terminar en la Laguna y Playa de Louro, a pocos kilómetros. La laguna y la playa, completamente en estado salvaje, es sin duda una de las mejores playas que hemos visto en nuestra vida. El clima del día además nos regaló un precioso arcoíris.

3. Muxía, Cascada de Ézaro y Finisterre
Si en tu visita dispones de un día más, os recomendamos encarecidamente esta ruta por dos de las zonas más impresionantes de la Costa da Morte.
Comenzamos camino a Muxía, un pueblo con muchísimo encanto. Subimos al Santuario de la Virgen de la Barca, cuyo mirador guarda varias leyendas transformadas en piedra.
Las leyendas de las piedras de Muxía
Las piedras del santuario tienen, según la tradición, propiedades curativas. La Piedra Abalar se balancea solo si la persona que se sube en ella está libre de pecado. La Piedra de los Enamorados garantiza un amor eterno. La Piedra del Timón representa la embarcación en que llegó la Virgen. Y la Piedra de los Riñones: si pasas por debajo 9 veces, cura enfermedades de los riñones.

Dónde comer en Muxía
Bajamos a comer a Muxía en el restaurante A de Loló: trato familiar, raciones abundantes y precio muy moderado. Destacamos los mejillones a la vinagreta, las almejas a la marinera con salsa casera, el pulpo á feira con cachelos y un chuletón de ternera gallega de más de 1 kilo para compartir. Imprescindible.
Por la tarde, fuimos a la Cascada de Ézaro, la cascada más grande del norte de España. Puedes subir al mirador para disfrutar de unas vistas espectaculares a la ría y el pueblo. Cuidado con la pendiente en la subida: hay zonas de más del 30%, pero merece la pena. Desde abajo, una plataforma de madera muy bien habilitada te lleva hasta la propia cascada. Un espectáculo natural imperdible.
Para terminar, nos pusimos camino a Finisterre, al cabo y su famoso faro, desde donde disfrutamos de algunas de las mejores panorámicas de la zona y de la inmensidad del océano Atlántico. El punto que los antiguos consideraban el final de la tierra antes del descubrimiento de América.


Sabías qué
Muchos peregrinos hacen el llamado Camino "pagano", que termina en Finisterre. Al llegar, dejan sus zapatos bajo un monumento de bronce en honor a los caminantes que han completado esta última etapa.




