Qué ver en Suiza en una semana: 18 paradas por regiones, en tren o en coche

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Qué ver en Suiza en una semana: 18 paradas por regiones, en tren o en coche

24 min de lectura18 paradas

Viví cuatro años en Suiza (2018–2021) y me recorrí el país y buena parte del arco alpino.

Cada sitio lleva un veredicto de cuatro niveles pensado para quien va justo de tiempo, y el último se usa. Cómo decido qué merece la pena.

Qué ver en Suiza en una semana se recorre de norte a sur y de abajo arriba. Aterrizas en Zúrich, bajas a Lucerna por el lago y pasas por Berna camino del Oberland, donde un tren de cremallera te sube por dentro del Eiger hasta el Jungfraujoch. De ahí al Valais, con Zermatt y el Cervino, y si te quedan días, al Ticino, donde Suiza ya habla italiano.

Ten en cuenta que varias subidas cierran en invierno y que algún puerto de montaña solo abre en verano, así que la ruta entera es de verano.

Viví cuatro años en Suiza con el Halbtax, el abono de medio precio, y es de las mejores inversiones que hice. Aun así, cuando el viaje tenía varias paradas, cogía el coche: el tren no siempre te deja cerca del sitio al que quieres ir.

Qué ver en Suiza en una semana: la ruta por regiones

Suiza metió el tren donde nadie lo había metido: en el Rigi, por dentro del Gotardo y a través del Eiger hasta el Jungfraujoch. El tren llega a la cumbre, pero no a tu puerta, y en esa diferencia está casi todo lo que vas a decidir en este viaje.

La ruta va en ocho regiones, de norte a sur. Con cuatro días te da para Zúrich, Lucerna con el Rigi y el Oberland con la Jungfrau. Con una semana sumas Berna y Zermatt, y el Ticino o el lago Lemán, según por dónde salgas del país.

Zúrich y el norte: la ciudad y el Rin

Pasear el casco viejo de Zúrich junto al Limmat

Sal de la estación central y cruza al casco viejo por la orilla del Limmat. Arriba, en el Lindenhof (el patio de los tilos), tienes una plaza con árboles desde la que se ven el río y el Grossmünster (la Gran Catedral) enfrente. Unas calles más allá está la Spiegelgasse (el callejón del Espejo), que cruzarás sin darte cuenta porque apenas tiene cien metros.

En esa calle se juntaron dos revoluciones en el mismo mes. En febrero de 1916 abrió en el número 1 el Cabaret Voltaire, de cuyas noches salió el dadaísmo. Ese mismo mes, Lenin se mudó a un piso del número 14, donde vivió hasta la primavera siguiente (la placa sigue en su fachada).

Zúrich te sirve para la primera noche y para salir de excursión, porque desde aquí tienes tren directo a casi todo. En coche es otra historia: el aparcamiento de la estación central te cobra 45 CHF el día, así que el día que pases en Zúrich el coche te sobra.

El Limmat y el casco viejo de Zúrich desde el Lindenhof, con las dos torres del Grossmünster al fondo
Desde el Lindenhof, el Limmat y el Grossmünster enfrente

Ficha de la atracción

Casco viejo de Zúrich

Zúrich

Veredicto: Vale la pena

Casi seguro que llegas por su aeropuerto, y el casco viejo y el Limmat caben en media jornada. Es la ciudad más cara del país

Precio

Gratis pasear

Cómo llegar

A pie desde la estación central (Zürich HB)

Tiempo de visita

Media jornada

Ver las Cataratas del Rin desde Neuhausen

Ponte en la orilla de Neuhausen am Rheinfall y tendrás el salto del Rin de frente.

El salto que ves lleva casi 140 años sobreviviendo a proyectos para meterlo en una central eléctrica, más de una vez decididos en votación.

Las Cataratas del Rin con la roca central y el castillo de Laufen encima
El Rin entero cayendo a una hora de Zúrich

Ficha de la atracción

Cataratas del Rin

Neuhausen am Rheinfall

Veredicto: Vale la pena

Las más caudalosas de Europa, a una hora de Zúrich, y desde la orilla de Neuhausen las ves gratis

Cómo llegar

Tren Zúrich–Neuhausen Rheinfall, 50-54 min (24,40 CHF, 12,20 con medio precio)

Recorrer las fachadas pintadas de Stein am Rhein

Entra en la plaza del Ayuntamiento de Stein am Rhein y levanta la vista: las casas tienen la fachada pintada de arriba abajo.

El 22 de febrero de 1945, unos bombarderos estadounidenses que se habían desorientado sobre Alemania soltaron sus bombas aquí por error. Murieron nueve personas, cinco de ellas niños, y Estados Unidos indemnizó después a las víctimas. Suiza, neutral, fue bombardeada por error unas 70 veces en aquella guerra.

La plaza del Ayuntamiento de Stein am Rhein con las fachadas pintadas y de entramado
Un pueblo de postal al que le cayeron bombas por error

Stein am Rhein

Veredicto: Si te sobra la tarde

Las fachadas pintadas se ven en una hora. Solo compensa si ya vas a las cataratas

Precio: Gratis pasear

Tiempo de visita: 1 h

Lucerna y el Rigi: la Suiza central

Cruzar el Puente de la Capilla de Lucerna buscando las tablas quemadas

Cruza el Puente de la Capilla (Kapellbrücke) mirando al techo, donde cuelgan pinturas triangulares, y en algún tramo verás tablas negras, carbonizadas.

La noche del 18 de agosto de 1993 ardió buena parte del puente, según se sospecha por un cigarrillo, y se perdieron 78 de las pinturas que quedaban.

Al año siguiente ya estaba reconstruido, y en los dos extremos de la zona quemada dejaron tablas originales a la vista. Así que el puente medieval que pisas tiene, en buena parte, poco más de treinta años. La torre del agua de al lado sí es vieja, anterior al puente, y fue archivo, tesoro, prisión y cámara de tortura.

El Puente de la Capilla y la torre del agua sobre el río Reuss en Lucerna, con el Pilatus nevado detrás
La torre del agua es más vieja que el puente que la acompaña

En coche, ojo si vas a dormir aquí: el aparcamiento de la estación te cobra 60 CHF de 15 a 24 h, el más caro de toda la ruta. Desde Lucerna puedes subir también al Pilatus, por el tren de cremallera más empinado del mundo (hasta un 48 % de pendiente).

Ficha de la atracción

Puente de la Capilla (Kapellbrücke)

Lucerna

Veredicto: Ni se te ocurra saltártelo

El puente, el lago y la base para subir al Rigi, todo a una hora de Zúrich

Precio

Gratis

Cómo llegar

Tren Zúrich–Lucerna, 41-50 min (27 CHF, 13,50 con medio precio)

Subir al Rigi en el primer tren de montaña de Europa

Coge en Lucerna el barco de línea hasta Vitznau y, allí, el tren de cremallera que te sube al Rigi Kulm, con el lago de los Cuatro Cantones debajo.

Es el primer tren de montaña de Europa, y aun así no llegaba arriba. Las concesiones las daba cada cantón, Lucerna solo podía autorizar la vía hasta la frontera con Schwyz, y durante dos años el último tramo se hizo a caballo, con el billete del caballo comprado en Vitznau junto con el del tren.

Lo más moderno del continente, rematado a caballo.

Al Rigi se subía entonces a ver amanecer, que es por lo que le pusieron tren. Mark Twain cuenta en A Tramp Abroad que él y su amigo Harris se sentaron en la ventana del hotel a esperar el sol, y no salía, hasta que Harris cayó en que estaban mirando al sitio por donde se había puesto la noche anterior.

El Rigi es la subida donde más te pesa el abono que lleves: ida y vuelta te cuesta 84 CHF, la mitad con medio precio, y es gratis con el Swiss Travel Pass (el barco, también). Si vas en coche, lo dejas en el aparcamiento del tren en Vitznau por 13 CHF hasta 24 h.

El tren de cremallera rojo de vapor en la estación de Rigi Kulm
Daniel en la ladera del Rigi con el lago de los Cuatro Cantones y el Bürgenstock detrás
El tren que lleva subiendo aquí desde 1871. Y lo que se ve al bajar andando

Ficha de la atracción

Rigi Kulm

Arth

Veredicto: Vale la pena

El primer tren de montaña de Europa. Gratis con el Swiss Travel Pass y a mitad de precio con el Halbtax

Cómo llegar

Barco Lucerna–Vitznau (1 h 04) y cremallera hasta Rigi Kulm (unos 30 min)

Tiempo de visita

Medio día desde Lucerna

Berna, la ciudad de los osos

Saludar a los osos de Berna

Baja hasta el río Aar, al final del casco viejo de Berna, y en el BärenPark (el parque de los osos) tienes osos vivos en pleno centro de una capital. Te preguntarás qué hacen ahí.

Cuenta la tradición que el duque Bertoldo V de Zähringen, al fundar la ciudad, decidió llamarla como el primer animal que cazara en el bosque de alrededor, y fue un oso. Desde entonces Berna tiene osos de verdad: el primer foso estaba en la actual Bärenplatz, en pleno casco, y el de hoy, junto al río, forma parte del parque.

El río Aar con el puente de Nydegg y los tejados del casco viejo de Berna
El Aar rodea el casco de Berna, y en su orilla viven los osos

Ficha de la atracción

Casco viejo de Berna

Berna

Veredicto: Vale la pena

El casco viejo es Patrimonio de la Humanidad y te pilla de camino entre Zúrich e Interlaken

Precio

Gratis pasear

Cómo llegar

Tren Zúrich–Berna, 56 min (53 CHF, 26,50 con medio precio)

El Oberland bernés: Interlaken, First y la Jungfrau

Usar Interlaken de base, y no de destino

Interlaken, para mí, está sobresaturado y no tiene gran cosa que ofrecer. Pero es un buen punto para hacer otras cosas, y por eso está aquí: duerme en él y sal cada mañana a otra parte.

Lo mejor del pueblo es un prado vacío. En el centro está el Höhematte (el prado alto), que 37 vecinos, casi todos hoteleros, compraron al cantón de Berna para que nadie lo parcelara, con una condición que sigue en pie: no se puede edificar, dividir ni talar. Por eso desde la calle principal sigues viendo la Jungfrau.

Desde la estación de Interlaken Ost sales a Grindelwald y al Jungfraujoch. A pie llegas al funicular del Harder Kulm, que en 10 min te sube a un mirador con el Eiger, el Mönch y la Jungfrau de frente.

Es tu alternativa barata a la Jungfrau (44 CHF ida y vuelta, 22 con medio precio o con el Swiss Travel Pass), pero cierra de finales de noviembre a abril.

Montañas nevadas del Oberland bernés vistas desde la ventana de un hotel en Interlaken
Lo mejor de Interlaken es lo que se ve desde la ventana

Desde Zúrich llegas en 2 h 06 por Berna (73 CHF) o en 2 h 44 por Lucerna, que es más lenta pero 20 CHF más barata. En coche, en el aparcamiento de Interlaken Ost pagas 10 CHF al día. Para dormir, este buscador de alojamiento en Interlaken te enseña lo que queda libre para tus fechas.

Ficha de la atracción

Interlaken

Interlaken

Veredicto: Sáltatelo sin culpa

Está sobresaturado y no tiene gran cosa. Sirve como base, no como destino

Cómo llegar

Tren a Interlaken Ost, por Berna o por Lucerna

Asomarse al vacío en el Cliff Walk de First

Sube en la góndola de Grindelwald a First y, arriba, sal al First Cliff Walk, una pasarela de 45 m colgada sobre el valle a 2.166 m de altura. La recorres en unos 20 min.

No he llegado a confirmar en la web oficial si el Cliff Walk va incluido con ella.

A Grindelwald llegas en tren desde Interlaken Ost (incluido en el Swiss Travel Pass), y si vas en coche lo dejas en el aparcamiento de Grindelwald Terminal por 15 CHF. Grindelwald, por cierto, vendía su glaciar: durante décadas se cortaron bloques del glaciar inferior para venderlos como refrigerante, hasta en París.

Daniel en la plataforma del First Cliff Walk con el Eiger y el valle de Grindelwald detrás
Asomado al valle, con el Eiger detrás

Ficha de la atracción

Grindelwald First y First Cliff Walk

Grindelwald

Veredicto: Vale la pena

El Cliff Walk colgado sobre el valle, por bastante menos que la Jungfrau

Precio

Góndola: 82 CHF ida y vuelta · 41 con medio precio · 38 con Swiss Travel Pass

Cómo llegar

Tren Interlaken Ost–Grindelwald (36 min) y góndola a First (25 min)

Tiempo de visita

Medio día

Subir al Jungfraujoch por dentro del Eiger

¿Merece lo que cuesta subir al Jungfraujoch? La verdad que sí. Fue espectacular ver todo aquello, y sobre todo el tren de cremallera que te lleva hasta arriba: es impresionante ver lo inclinado que vas, con tramos de hasta un 25 % de pendiente.

La idea fue de un industrial de Zúrich, Adolf Guyer-Zeller, que bajando de otra montaña vio un tren subir a la Kleine Scheidegg y decidió seguir la vía desde allí hasta la Jungfrau. Esa misma noche dibujó el trazado. Quería llegar casi a la cumbre, pero murió antes de ver el primer tren, y la cumbre se abandonó por dinero.

El tren se quedó en el collado, a 3.454 m, la estación más alta de Europa.

El observatorio Sphinx del Jungfraujoch sobre las rocas nevadas
Daniel en la terraza del Jungfraujoch mirando el glaciar Aletsch
El Sphinx, encima de la estación. Y desde su terraza, el Aletsch empezando a bajar

Aquí el abono que te conviene no es el que imaginas. Ida y vuelta desde Interlaken Ost te cuesta 271,20 CHF sin descuento y 140,60 con medio precio. El Swiss Travel Pass no la incluye y solo la rebaja, a 189,60.

De mayo a octubre ese precio lleva dentro una reserva de asiento obligatoria de 10 CHF, y las dos primeras salidas del día tienen descuento (el Good Morning Ticket).

Sin medio precio y desde Zúrich, ir por libre te sale por unos 448 €, y una excursión al Jungfraujoch desde Zúrich con bus hasta Grindelwald, desde unos 284 €. Ahí el tour te sale más barato que el tren, porque el bus te ahorra los 146 CHF del tren de ida y vuelta a Interlaken. En coche subes desde Grindelwald Terminal por 249,20 CHF.

Ficha de la atracción

Jungfraujoch

Lauterbrunnen

Veredicto: Ni se te ocurra saltártelo

Caro, pero el tren que sube por dentro del Eiger y lo inclinado que vas no lo hay en ningún otro sitio

Horario

Reserva de asiento obligatoria de mayo a octubre (incluida en el precio)

Cómo llegar

Desde Interlaken Ost, 1 h 30 vía Eiger Express

Tiempo de visita

Un día entero

El Valais: Zermatt y los glaciares

Ver el Cervino desde Zermatt, el pueblo sin coches

De todo Suiza, lo que más me impresionó fue Zermatt. Me encantó ese aire navideño que tiene, que por el pueblo no puedan circular más que taxis eléctricos, que conserve bastante bien su encanto original, y tener el Cervino (Matterhorn) al lado, que es espectacular.

La pirámide del Cervino entre nubes sobre el valle de Zermatt, con flores en primer plano
El Cervino, siempre al fondo de la calle

Aquí tu coche se queda abajo sí o sí. Yo lo dejaba en Täsch, el pueblo de debajo, en el aparcamiento de la terminal (17 CHF al día). Desde allí sube un tren lanzadera cada 20 min que tarda 12 (8,60 CHF, la mitad con medio precio y gratis con el Swiss Travel Pass), y también hay taxis privados.

Arriba te mueves a pie, en taxi eléctrico, en el autobús eléctrico, que es gratis, o en coche de caballos.

En tren llegas con transbordo en Visp. Del 12 de octubre al 9 de noviembre de 2026, el tramo Visp–Täsch va en autobús.

Zermatt se hizo turístico con una tragedia. En julio de 1865, el inglés Edward Whymper y seis compañeros hicieron la primera cumbre del Cervino. Iban en carrera con un italiano que subía por la otra vertiente, y que se dio la vuelta al verlos arriba. En la bajada resbaló uno, arrastró a otros tres, y la cuerda que los unía al resto se rompió. Murieron los cuatro.

Se acusó al guía de Zermatt de haberla cortado, y un juicio lo absolvió. El trozo roto está en el Museo del Cervino, en el pueblo.

Para ver la montaña de cerca sin escalarla tienes la Ruta de los Cinco Lagos, de Blauherd a Sunnegga: 11 km, unas 3 h 15 y dificultad media. Pasa por el Stellisee, el Grindjisee, el Grünsee, el Moosjisee y el Leisee. Y si prefieres subir sin andar, el tren del Gornergrat te cuesta 132 CHF ida y vuelta, 66 con medio precio.

El Cervino reflejado en el Stellisee, uno de los lagos de la Ruta de los Cinco Lagos de Zermatt
Daniel sentado en una roca junto a uno de los lagos de la Ruta de los Cinco Lagos de Zermatt
El Cervino en el Stellisee. Y otro de los cinco lagos, a media ruta

Ficha de la atracción

Zermatt

Zermatt

Veredicto: Ni se te ocurra saltártelo

Pueblo sin coches con aire navideño y el Cervino al lado. Lo que más me impresionó de Suiza

Cómo llegar

Tren desde Visp (1 h 06-1 h 13, 38 CHF) · desde Zúrich, unas 3 h 15. En coche, hasta Täsch

Tiempo de visita

Un día, mejor durmiendo allí

Asomarse al glaciar Aletsch desde el Eggishorn

Sube desde Fiesch en dos teleféricos y, desde el mirador del Eggishorn a 2.869 m, tienes delante los 20 km del glaciar Aletsch.

En Fiesch le rezaban al glaciar, y lo hacen al revés que antes. En el siglo XVII, con el hielo creciendo y el lago Märjelen desbordándose sobre el valle, los vecinos hicieron voto de rezar para que parara, con una procesión cada 31 de julio.

Con el glaciar retrocediendo, el prefecto fue a Roma a pedirle a Benedicto XVI permiso para cambiar el voto, y se lo dieron: la procesión reza ahora para que el glaciar no se derrita.

Daniel sentado en las rocas del Eggishorn frente a la curva del glaciar Aletsch, en el Valais
El Aletsch baja en curva entre las montañas, y desde arriba se ve casi entero

Ficha de la atracción

Glaciar Aletsch desde el Eggishorn

Fieschertal

Veredicto: Vale la pena

El glaciar más grande de los Alpes. Ojo, que el teleférico del Eggishorn se está cambiando por uno nuevo, con obras hasta que abra en diciembre de 2028

Cómo llegar

Teleférico Fiesch–Fiescheralp (10 min) y Fiescheralp–Eggishorn (5 min)

Entrar en la gruta del glaciar del Ródano

Junto a la carretera del puerto del Furka, al lado del antiguo hotel Belvédère, cada año excavan una gruta en el hielo del glaciar del Ródano. Para que aguante el verano, la familia que la cuida tapa esa parte del glaciar con mantas blancas que reflejan el sol, y un glaciólogo calculó que reducen el deshielo hasta un 70 %.

La entrada incluye un sendero de 680 m, de unos 15 min, hasta una gruta que el calor ha ido haciendo cada vez más pequeña. Pagas en efectivo o con tarjeta, con recargo.

El hotel está cerrado, y todo depende de que el Furka esté abierto, que es en verano. La curva de al lado sale en Goldfinger, y se la conoce como la curva de James Bond.

La lengua del glaciar del Ródano con el lago de deshielo a sus pies, en el Valais
El Ródano nace en este lago, al pie del hielo

Gruta del glaciar del Ródano

Veredicto: Si te sobra la tarde

La gruta es pequeña y el hotel Belvédère está cerrado. Tiene sentido si cruzas el Furka en coche

Precio: 9 CHF (6 si la gruta está cerrada)

Horario: Lun-vie 9:30-18:00 · sáb-dom 9:00-18:30, con el Furka abierto

La Romandía: Ginebra y el lago Lemán

Ver el Jet d'eau de Ginebra

Desde casi cualquier punto de la orilla del lago de Ginebra vas a ver el Jet d'eau (el chorro de agua), que sube 140 m sobre el Lemán. ¿Por qué hay un chorro en mitad de un lago?

Nació como válvula de seguridad. Una central hidráulica daba agua a presión a los talleres de la ciudad, y cuando cerraban por la noche, y sobre todo los sábados, la presión subía demasiado y la soltaban al aire por una boquilla. A los ginebrinos les gustó el espectáculo, así que, cuando la central dejó de hacer falta, lo llevaron al lago como fuente.

El símbolo de la ciudad es, en el fondo, una válvula de seguridad con buena prensa.

Desde Ginebra sigues por el lago en tren: Lausana te queda a 39-51 min, y Montreux a 1 h 04-1 h 13 en directo, con billetes ahorro desde 18,60 CHF.

Jet d'eau de Ginebra

Veredicto: Si te sobra la tarde

El Jet d'eau y el lago están bien, pero queda en un extremo del país y es cara

Precio: Gratis

Bajar a la mazmorra del castillo de Chillon

Baja al sótano del castillo de Chillon, metido en el lago Lemán, y busca la tercera columna. En ese sótano estuvo encadenado François Bonivard, prior de Ginebra, durante seis años por apoyar la independencia de su ciudad frente a Saboya, hasta que los berneses tomaron el castillo y lo liberaron.

El castillo de Chillon sobre el agua del lago Lemán
Chillon, metido en el lago, con la mazmorra de Bonivard en el sótano

Ficha de la atracción

Castillo de Chillon

Veytaux

Veredicto: Vale la pena

Un castillo metido en el lago Lemán, a pie desde Montreux

Cómo llegar

Tren Lausana–Montreux, 20-22 min (13,60 CHF)

El Ticino, la Suiza italiana

Pasear Lugano, la Suiza que habla italiano

Baja del tren en Lugano y estás en otra Suiza: aquí se habla italiano. Llegas desde Zúrich en tren directo, y con billete ahorro el trayecto baja a 41,40 CHF en las salidas que lo tienen.

Sobre la ciudad tienes el monte San Salvatore, al que subes en funicular. Cuenta una antigua leyenda que el Hijo de Dios hizo una parada en su cima camino del cielo, y por eso subían peregrinos a pie mucho antes de que hubiera funicular. Desde aquí, el lago de Como ya te queda en Italia.

Las casas de Lugano a orillas del lago, con las montañas detrás
Lugano, mirando al lago

Ficha de la atracción

Lugano

Lugano

Veredicto: Vale la pena

Otra Suiza, italiana en todo menos en los precios, a dos horas de Zúrich en tren

Precio

Gratis pasear

Cómo llegar

Tren directo Zúrich–Lugano, 1 h 53-1 h 55 (68 CHF, 34 con medio precio)

Subir a los castillos de Bellinzona

En Bellinzona tienes tres castillos para un pueblo pequeño, y el porqué es el Gotardo. Los duques de Milán cerraron el valle del Ticino, de un kilómetro de ancho, con un muro, la Murata, que iba de castillo a castillo, y todo el que bajaba del paso pasaba por aquí y pagaba.

Cuando Bellinzona pasó a los confederados, los castillos tomaron el nombre de los tres cantones que la gobernaban: Uri, Schwyz y Unterwalden.

Castelgrande de Bellinzona sobre los tejados de la ciudad, con las montañas del Ticino detrás
El castillo que cerraba el valle, encima de la ciudad

Castillos de Bellinzona

Veredicto: Si te sobra la tarde

Tres castillos Patrimonio de la Humanidad, de paso hacia Lugano

Cruzar el Ponte dei Salti en el valle Verzasca

En Lavertezzo, el Ponte dei Salti (puente de los Saltos) cruza el río Verzasca con dos arcos de piedra.

A la entrada del valle tienes la presa de Contra, de 220 m, desde la que salta James Bond al principio de GoldenEye. Lo hizo el especialista Wayne Michaels en una sola toma, y hoy lo puedes repetir. El salto clásico te cuesta 255 CHF, de abril a octubre, de miércoles a domingo por la tarde, y hay también salto de noche.

El río Verzasca entre rocas pulidas, con la iglesia de Lavertezzo junto al agua
El agua del Verzasca, verde entre piedras pulidas

Ponte dei Salti

Veredicto: Si te sobra la tarde

El agua turquesa del Ponte dei Salti es de postal, pero en transporte público queda lejos

Precio: Gratis

Appenzell: la casa pegada a la roca

Subir a Ebenalp y al Aescher, la casa pegada a la roca

Debajo de la Ebenalp tienes el Berggasthaus Aescher (la posada de montaña Aescher), encajado contra la pared de roca, y detrás, las cuevas del Wildkirchli (la iglesita salvaje). Antes de posada, fue la casa de los ermitaños.

Durante casi dos siglos hubo ermitaños en esas cuevas, hasta que el último murió despeñado. Cuando se excavaron, aparecieron herramientas de piedra y huesos: neandertales vivieron allí hace entre 50.000 y 30.000 años, y antes que ellos, osos de las cavernas.

El Berggasthaus Aescher pegado a la pared de roca de la Ebenalp, en Appenzell
Daniel en un sendero de la Ebenalp con el lago Seealpsee al fondo del valle
La posada pegada a la roca. Y desde los senderos de alrededor, el Seealpsee al fondo del valle

Berggasthaus Aescher y Wildkirchli

Veredicto: Si te sobra la tarde

El hostal pegado a la roca es espectacular, pero está apartado de todo lo demás

Suiza en tren o en coche

Para un primer viaje, mi impresión es que seguramente el coche sale más barato, porque tendrías que coger muchos trenes si quieres ver varios sitios. El tren se lo recomendaría a quien no va a moverse mucho, o va a una zona a ver esa zona nada más.

El Halbtax, o la Swiss Half Fare Card si vas de turista

Tú, como turista, no compras el Halbtax, el abono anual de los que viven allí (190 CHF al año). Compras su versión de visitante, la Swiss Half Fare Card: 150 CHF, válida un mes. Con ella pagas hasta la mitad en trenes, autobuses, barcos, trenes panorámicos, trenes de montaña y teleféricos, además del transporte urbano de más de 90 ciudades.

La puedes comprar hasta once meses antes, y necesitas el pasaporte o el DNI original. Donde más la notas es en las montañas, que es justo donde el tren suizo te sale caro.

¿Merece la pena el Swiss Travel Pass?

El Swiss Travel Pass es el paquete de tren para varios días seguidos, con trenes, autobuses, barcos y transporte urbano incluidos. Sube gratis al Rigi, al Stanserhorn y al Stoos, y deja la mayoría del resto de montañas a mitad de precio (los trenes panorámicos piden reserva aparte).

Swiss Travel Pass, 2ª clase, adultoPrecio
3 días254 CHF (≈273 €)
4 días309 CHF (≈332 €)
6 días399 CHF (≈428 €)
8 días439 CHF (≈471 €)
15 días499 CHF (≈536 €)

La versión Flex, con los días a elegir dentro de un mes, sale algo más cara (289 CHF los tres días).

Con la Jungfrau en el viaje, no te compensa. El pase no la incluye, solo la rebaja a 189,60 CHF, y en la ruta de cuatro días el medio precio sale a 462 € por persona contra 535 € con el pase.

Donde sí te sale a cuenta es en pocos días seguidos de mucho tren y barco, con el Rigi y sin la Jungfrau: un día de Lucerna al Rigi en barco y cremallera cuesta 146 CHF sin abono, y con el pase, nada. Para ese viaje, el Swiss Travel Pass en Civitatis te cuesta lo mismo que en la web oficial.

Los billetes ahorro de la app de la SBB

Mi truco era comprar los billetes por la app de la SBB con un par de días de antelación, porque siempre salían con descuento. Son los billetes ahorro (Supersaver), con hasta un 50 % menos sobre el precio normal o sobre el de medio precio, y se acumulan con el abono.

Ten en cuenta dos cosas. Son limitados y no hay en todas las salidas. Zúrich–Lucerna te baja de 27 a 16,60 CHF, pero en los trenes más llenos solo queda el precio normal. En Zúrich–Schaffhausen, Berna–Interlaken, Visp–Zermatt o el barco del lago de Lucerna no hay en ninguna.

Y te atan a ese tren, sin cambio ni devolución (la versión Flex te devuelve el 75 % hasta poco antes de salir).

Para un día de mucho tren tienes el Saver Day Pass: un día entero por toda la red desde 52 CHF, o 29 con medio precio, comprado con antelación. No incluye los trenes de montaña.

Cuándo gana el coche

La comparación va con la ruta de cuatro días: Zúrich, Lucerna con el Rigi, Interlaken con la Jungfrau y vuelta, unos 352 km. El coche suma alquiler, gasolina y aparcamientos (unos 324 CHF a repartir entre todos), pero cada uno paga sus subidas, que sin abono son 333,20 CHF por persona. Por persona y en euros:

PersonasCocheTren con medio precioSwiss Travel Pass 4 días
1705 €462 €535 €
2532 €462 €535 €
3474 €462 €535 €
4445 €462 €535 €

Lo que te inclina la balanza no es el coche, son las montañas: en coche cada subida la pagas entera (333 CHF entre las dos), y con medio precio, 183. Y si vas en coche, comprar la tarjeta solo para las subidas apenas te ahorra 11,60 CHF. Comprueba también que el coche de alquiler lleve la viñeta de autopista, y si no, son 40 CHF más.

Así que, con esta ruta, hasta tres personas el tren con medio precio te sale mejor. Desde cuatro, o con una ruta por pueblos donde el tren te deja lejos, el coche.

¿Es muy caro viajar a Suiza? Lo que cuesta un día de excursión

Sí, es caro: los billetes no son baratos y comer ahí tampoco. Mi día en la Jungfrau, con el Halbtax, sale a precios de hoy por unos 173 € por persona, sin contar cómo llegas a Interlaken.

ConceptoCHF
Tren Interlaken Ost–Jungfraujoch, ida y vuelta, con medio precio140,60
Sándwich del Migros para arriba4,50
Kebab al bajar16,00
Total161,10 (≈173 €)

Sin abono, el mismo día te sube a 291,70 CHF (unos 313 €). Cualquier cosa que puedas hacer para ahorrar te ayuda: comida precocinada del Migros o del súper, kebabs (unos 16 CHF en Zúrich y 12-13 en ciudades pequeñas) o comida asiática, que no suele ser tan cara. El menú de mediodía del restaurante del Coop, el Sparmenü, ronda los 9,95 CHF.

Si sigues el viaje hacia Baviera, tienes mi guía de Múnich, y el resto de países que tengo, en la de Europa.

Datos esenciales de Suiza

Datos esenciales

Duración recomendada

4 días para Zúrich, Lucerna y la Jungfrau · una semana para sumar Berna, Zermatt y el Ticino o el Lemán

Mejor época

Verano, con los puertos y las subidas abiertos · En invierno cierran el Harder Kulm y la gruta del Ródano

Moneda

Franco suizo (CHF). 1 € = 0,93 CHF (octubre de 2026)

Enchufe

Tipo J, 230 V. El cargador plano de dos patas entra. El schuko con toma de tierra necesita adaptador

Transporte

Tren con la Swiss Half Fare Card (150 CHF al mes) · coche desde 4 personas · Zermatt, solo en tren desde Täsch

Idioma

Alemán, francés, italiano y romanche

Zona horaria

UTC+1 (verano UTC+2), la misma que la península

Visado

No. Basta el DNI o el pasaporte en vigor para hasta 90 días

Presupuesto

Unos 173 € un día de Jungfrau con medio precio, sin dormir

Población

9,1 millones de habitantes

❓ Preguntas frecuentes sobre Suiza

Con cuatro días ves el centro: Zúrich, Lucerna con el Rigi y el Oberland con la Jungfrau, que es la ruta clásica de un primer viaje. Con una semana llegas a Berna y Zermatt, y te da para un extremo más, el Ticino o el lago Lemán. Ginebra y Appenzell quedan apartados del resto.

El franco suizo (CHF), no el euro: Suiza está en Schengen, pero no en la Unión Europea. Hoy el franco vale algo más que el euro (1 € son unos 0,93 CHF). La tarjeta se acepta casi en todas partes, y hay cajeros y cambio en bancos y en las estaciones grandes.

Sí, el tren funciona igual. Lo que cambia son las subidas. El funicular del Harder Kulm cierra de finales de noviembre a abril, y la gruta del Ródano depende del puerto del Furka, que solo abre en verano. La Jungfrau, en cambio, baja de precio de noviembre a abril.

Hasta Zermatt no: el pueblo no admite coches de combustión. Se deja el coche en Täsch, en el aparcamiento de la terminal (17 CHF al día), y se sube en el tren lanzadera, que sale cada 20 minutos y tarda 12. Con el Swiss Travel Pass, la lanzadera es gratis.

Depende del cargador. El enchufe suizo es el tipo J, y el plano europeo de dos patas, el del móvil, entra sin problema. El schuko español con toma de tierra, el de muchos cargadores gordos, no entra: para ese sí necesitas adaptador.

Fuentes

Ver las 12 fuentes

Precios, horarios y accesos comprobados en las webs oficiales en octubre de 2026. Los billetes de tren, en el buscador de sbb.ch para un martes laborable de octubre o noviembre, en 2ª clase: cambian según el día y la ocupación.

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